Mostrando entradas con la etiqueta 021 El Campo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 021 El Campo. Mostrar todas las entradas

El campo


Hace años que no voy al campo. No me gustaría contaminar todos mis recuerdos: las mandarinas; los huevos de las gallinas, las plantas y flores, la cacerola y el palito revolvedor; la sombra del tilo; la pelota y la raqueta, el pijama y la mañana helada, el frontón gris y sus enredaderas; el olor de los fardos y el combustible de las cocheras; recuerdo los perros y las comadrejas con sus colas enredadas; los alambrados, uno detrás de otro hasta el camino; el canto de las cigarras, los pavos y los cerdos; pintar los bordes de la pileta en verano, rastrillar el musgo y lijar las paredes; la luna y los árboles azulados; los chimangos y la escopeta de mi padre; los cazadores sin permiso; los eucaliptos y las vacas; el barro y las botas de goma enterradas; los viajes en camioneta; el gusto ácido de los quinotos y las manchas color mora; mamá atenta a mis zambullidas; mi padre y sus historias; papá y el mundo; Mi madre conmigo y mi padre con nosotros.